Museo del Louvre, frente a la Mona Lisa.
La inclinación del cuerpo y sobretodo las manos no dejan lugar a dudas, la belleza engendra belleza pero no siempre.
Para mejor entenderlo:
Museo del Louvre, frente a la Mona Lisa.
La inclinación del cuerpo y sobretodo las manos no dejan lugar a dudas, la belleza engendra belleza pero no siempre.
Para mejor entenderlo: